lunes, 2 de enero de 2017

Entrevista a Mari Carmen Aranda, profesora del Taller Ateneo de Bailes Latinos.

Mari Carmen lleva ya tres años en el Centro Cultural Ateneo Andaluz, como monitora del Taller Ateneo de Bailes Latinos. En este tiempo ha consolidado sus grupos de alumnos que además de aprender a bailar, se divierten y participan en kedadas y convivencias.

Háblanos, brevemente, de cuáles son tus talleres de baile en Ateneo y que podemos aprender en ellos.
 En nuestras clases de baile a la vez que nos divertimos y nos relacionamos aprendemos Bailes Latinos como…Salsa en Linea, Cha cha cha, Rueda Cubana, Merengue, Bachata, Pasodoble, Rumba bolero…etc…y Bailes Standard como Vals vienés, Tango, Foxtrot….todos ellos en pareja, así como gran cantidad de pasos libres con las músicas de toda la vida y las más actuales para cuando sin querer bailar en pareja no queremos parar de movernos y pasarlo bien.

 ¿Cuáles son los horarios y precios?
El horario de nuestras clases es muy bueno, ya que las impartimos de forma intensiva los Viernes de 20:00 a 21:00h para que se adapte a esos bailones que durante toda la semana no tienen ni un hueco para aprender, disfrutar, divertirse y relajarse…..y nuestros precios son bastante asequibles, solo 20€/mes.

¿Cuánto tiempo llevas dedicada a la enseñanza?
Bailar me encanta… pero ante todo lo que más me llena es enseñar a Bailar, a pesar de llevar dedicada a la enseñanza del baile 23 años, nunca me dejo de sorprender cómo la gente disfruta aprendiendo lo que les enseñas y trasmites y de cómo te lo agradecen asistiendo con mucho ánimo y energía día tras día a mis clases.

Y tú ¿Dónde aprendiste a bailar?  ¿Puedes hacernos un breve curriculum de tu experiencia en el mundo del baile?
 Mi amor por el baile comenzó muy pronto, cuando sólo contaba con 4 años, no levantaba dos palmos del suelo cuando me calcé mis primeros zapatos y zapatillas de baile en una pequeña academia de baile en Huelva, de ésta y por motivos de trabajo de mis padres, pase a otra en Madrid y de esta a unas cuantas más en función de cómo iban aumentando mis necesidades y expectativas por el baile, hasta que con 13 años ingresé en el Conservatorio Profesional de Danza de Madrid, donde cursé la carrera de Danza Española.
 Cuando finalicé la carrera comencé a bailar de forma profesional durante unos años, compaginándolo con la enseñanza, a la vez que me seguía formando, entonces me di cuenta de que había dedicado mucho tiempo a la Danza Estilizada, al Flamenco, a la Escuela Bolera, al Folclore Español, a la Danza Contemporánea y al Ballet Clásico cuando había muchísimas más disciplinas de baile que no había practicado y eran igual o más atractivas que lo que hasta ahora había conocido. Fue entonces cuando empecé a coquetear con los Bailes de Salón y Ritmos Latinos para desconectar de mi trabajo pero sin apartarme de mi pasión por el baile y sin querer me engancharon y lo que comenzó como un hobby me llevo a buscar una academia y formarme como Monitora.
Desde entonces y hasta la actualidad mi vida ha estado dedicada por completo al baile, siempre compaginando la enseñanza con el aprendizaje, porque en este “mundillo” nunca se deja de aprender del todo, ni de todos, desde el monitor al profesor de danza más profesional, veterano y experimentado, hasta del alumno más reciente.

 ¿Cualquier persona puede aprender a bailar, o son necesarias algunas facultades físicas?
 El Baile de Salón y los Ritmos Latinos, son muy agradecidos, porque cualquier persona que quiera aprender, puede hacerlo, solo hay que tener ganas. Yo siempre digo que bailar es como caminar, solo se trata de cambios de peso de un pie a otro como cuando caminamos y todos sabemos caminar.

¿Qué beneficios aporta el baile?
Toda actividad de baile, sea cual sea, el principal beneficio que nos aporta es liberar tensiones a la vez que nos divertimos y nos relacionamos con gente muy dispar que nos aportan siempre cosas positivas.

A parte de desestresarnos, nos ayuda a mejorar nuestro estado físico de una forma suave y gradual ya que es un buen trabajo cardiovascular.  Ayuda a mejorar la resistencia física, el tono muscular, la psicomotricidad, así como la postura y alineación corporal. Desarrollar el ritmo, la sensibilidad y adquirir conocimientos musicales. Vencer esa timidez o sentido del ridículo que nos impide muchas veces divertirnos. Ser más disciplinados, ya que nos desafía a marcarnos unos objetivos. Entre muchos otros beneficios.